Esta comparativa la escribimos nosotros, que hacemos Tiska. Todos los números de las otras plataformas salen de sus páginas oficiales de precios, consultadas el 7 de agosto de 2026. Podés verificarlos vos mismo. Los de Tiska son los que cobramos.
Si estás buscando cuánto sale una agenda de turnos, ya te habrás cruzado con el problema: cada plataforma muestra un número lindo en la home y esconde el resto en una página de complementos. Vamos a ponerlos todos juntos.
La tabla de precios, sin adornos
Precio del plan de entrada y del plan pensado para un equipo, con los datos verificados el 7 de agosto de 2026.
| Plataforma | Plan de entrada | Equipo | Moneda |
|---|---|---|---|
| Tiska | $15.000 (Emprende) | $30.000 fijos, profesionales ilimitados | Pesos |
| TurnoApp | Gratis, o $14.999 el Pro | No publica escalón por equipo | Pesos |
| AgendaPro | $13.900 (Individual) | $33.900 desde la segunda persona | Pesos |
| Fresha | ARS 8.000 (una persona) | ARS 5.300 por miembro, por mes | Pesos |
| Booksy | USD 29,99 | USD 20 por usuario adicional | Dólares |
Mirado así, todo parece parecido. La diferencia real aparece dos párrafos más abajo.
Lo que no está en la tabla de planes
Tres cosas se cobran aparte en la mayoría de las plataformas, y las tres suman más que la cuota.
Los recordatorios. AgendaPro los vende en paquetes desde $7.900 por mes cada 50 mensajes, con IVA incluido. Fresha da 20 WhatsApp gratis por mes y después cobra entre ARS 180 y 375 por mensaje. Booksy incluye 2.000 SMS, que alcanza. En TurnoApp el WhatsApp automático está en el plan Pro. En Tiska el mail no tiene límite en ningún plan y el WhatsApp sale desde tu propio número, sin costo por mensaje.
El cobro por persona. Fresha cobra por miembro del equipo y Booksy por usuario adicional: cuanto más grande sos, más pagás, todos los meses. AgendaPro tiene el salto más brusco, de $13.900 a $33.900 al sumar a la segunda persona. En Tiska los profesionales son ilimitados y la cuota no se mueve.
Las comisiones. AgendaPro retiene 2% más IVA sobre cada transacción. Booksy cobra procesamiento de pagos y su producto Boost se queda con el 30% de la primera visita de cada cliente nuevo que llega por ahí. En Tiska la seña va directo a tu Mercado Pago y no le sacamos nada.
Un salón con 200 turnos al mes que avisa cada turno necesita cuatro paquetes de AgendaPro: $31.600 mensuales, más que el plan. Si mandás recordatorio de 48 horas y de 24, son ocho paquetes: $63.200. En Fresha, esos mismos 200 avisos al precio más barato publicado son unos ARS 32.400. El aviso termina costando lo mismo o más que el software.
La cuenta completa de un salón de seis personas
Tomemos el caso más común: una peluquería o barbería con seis personas y 200 turnos al mes, con un recordatorio por turno. Sumamos plan más avisos, que es lo que realmente te llega.
| Plataforma | Plan | Recordatorios | Total mensual |
|---|---|---|---|
| Tiska | $30.000 (Equipo) | $0 | $30.000 |
| AgendaPro | $33.900 (Básico) | $31.600 (4 packs) | $65.500 |
| Fresha | ARS 31.800 (6 miembros) | ARS 32.400 aprox. | ARS 64.200 |
| Booksy | USD 129,99 | Incluidos | USD 129,99, a la cotización que toque |
| TurnoApp | $14.999 (Pro) | Incluidos en Pro | $14.999, sin escalón de equipo publicado |
Contra AgendaPro la diferencia es de $35.500 por mes, $426.000 al año. Contra Fresha son unos $34.200 mensuales, más de $410.000 anuales. Contra Booksy no se puede poner un número en pesos sin inventar una cotización, y ese es exactamente el punto.
TurnoApp Pro queda más barato en la cuota, y hay que decirlo. Lo que no publica es un escalón para equipos con permisos por persona, comisiones y reportes separados, ni el manejo de varios locales, ni una lista de espera que ofrezca los turnos sola.
El gasto más grande no está en ningún plan
Antes de discutir cuotas conviene poner el número que nadie compara: lo que te cuestan los faltazos.
Ese mismo salón, con un 10% de ausencias, pierde 20 turnos al mes. A un ticket promedio de $12.000 son $240.000 mensuales que se evaporan. Casi cuatro veces la cuota más cara de esta tabla, y ocho veces la de Tiska.
Toda la discusión sobre si la agenda sale $15.000 o $65.500 es chica al lado de eso. La pregunta correcta no es cuál es la más barata: es cuál te hace perder menos turnos.
Y bajar ese porcentaje depende de tres cosas concretas: que el recordatorio salga siempre, que puedas pedir una seña sin fricción y que el hueco que igual se libera lo tome otra persona. Las tres tienen que estar y tienen que funcionar solas.
Por qué cobrar por mensaje es el problema de fondo
La consecuencia práctica de que cada aviso tenga precio no es la factura: es lo que hacés para que la factura no crezca.
Empezás sacando el recordatorio de 48 horas y dejás solo el del día anterior. Después dejás de avisar los turnos chicos, porque no justifican el mensaje. Al final avisás solo los servicios largos. Cada recorte es razonable por separado y el conjunto te devuelve al punto de partida: gente que se olvida.
Un recordatorio cuesta unos pesos. El turno que evita vale entre diez y treinta mil. Cualquier esquema que te empuje a mandar menos avisos está optimizando la variable equivocada.
Por eso en Tiska el mail no tiene límite en ningún plan y el WhatsApp sale desde tu número sin costo por mensaje: mandás diez o mandás mil y la cuota es la misma. Nunca vas a estar decidiendo si avisar o no para cuidar el contador.
Qué pasa cuando alguien te cancela
Una clienta avisa a la mañana que no viene y te queda un hueco de dos horas a la tarde. Ese hueco es plata que no vas a facturar, salvo que alguien lo tome hoy.
Tener una lista de espera no alcanza, porque la lista es un papel: alguien la tiene que mirar, elegir a quién llamar y escribirle. Con las manos ocupadas eso no pasa, y el hueco queda vacío.
En Tiska la lista trabaja sola. Cuando se libera un turno, el sistema se lo ofrece por mail a la primera persona anotada, le da un plazo y, si no contesta, pasa a la siguiente. En cascada, sin que toques nada. Cuando volvés a mirar el celular, el hueco ya se llenó.
Un solo turno recuperado por semana en un servicio de $15.000 son $60.000 al mes: el doble de lo que sale el plan Equipo entero.
Tu página, o una ficha en el catálogo de otro
Hay una diferencia que no es de precio y que conviene ver antes de elegir: dónde vive tu negocio.
Booksy y Fresha son marketplaces. Tu salón no tiene web propia: tiene una ficha dentro de una app donde la gente compara lugares cercanos. El formato lo define la plataforma y al lado tuyo aparece la competencia de tu misma cuadra. Traés vos al cliente desde Instagram y se lo entregás a un catálogo lleno de alternativas.
AgendaPro sí te da un sitio con URL personalizada, pero recién desde el plan Premium, de $44.900 por mes.
En Tiska tenés tu propia página en todos los planes, con tu nombre en la URL, tus colores, tus fotos, tus servicios con precio y duración, tu equipo y tus reseñas. Elegís entre 13 plantillas y la editás en minutos. El link que mandás es tuyo y no lleva a ningún lado más que a vos.
Señas: a tu Mercado Pago, no al de la plataforma
Pedir plata por adelantado al reservar es lo que de verdad baja los faltazos. La diferencia está en por dónde pasa esa plata y cuánto se queda en el camino.
AgendaPro retiene 2% más IVA sobre cada transacción en sus tres primeros planes. Sobre una seña de $10.000 son unos $242 que no llegan a tu cuenta, en cada turno señado. Booksy cobra comisiones de procesamiento y en su página de precios el cobro de seña no figura como función. Fresha sí tiene depósitos y prepago.
En Tiska conectás tu cuenta de Mercado Pago y la seña entra directo ahí. No pasa por nosotros en ningún momento y no le sacamos comisión: llega la que cobra Mercado Pago y nada más. La ves acreditada como cualquier otro cobro tuyo, el mismo día.
El precio de la segunda persona
Hay un momento en la vida de casi todo negocio de servicios donde la cuenta cambia de golpe: el día que sumás a alguien.
Ahí la mayoría de las plataformas cambia de modelo. Fresha pasa de una cuota individual a cobrar ARS 5.300 por miembro por mes, así que seis personas son ARS 31.800. Booksy suma USD 20 por usuario. AgendaPro no cobra por persona en el mismo sentido, pero tiene el escalón más brusco de todos: de $13.900 a $33.900 al pasar de uno a dos.
Eso genera un efecto raro y bastante feo: crecer te penaliza. Tomás a alguien para la temporada alta y tu cuota sube. Se va en marzo y tenés que acordarte de bajar el plan. Cada cambio de equipo se traduce en una gestión administrativa que no aporta nada.
En Tiska los profesionales son ilimitados en todos los planes. Sumás a alguien en diciembre y lo sacás en febrero sin tocar la facturación. La cuota depende de qué funciones querés, no de cuánta gente trabaja con vos.
Si estás proyectando a dos años, ese detalle define más plata que cualquier diferencia de precio de entrada.
El costo que no se paga en pesos
Hay una parte del costo que no aparece en ninguna factura y que igual pagás: el tiempo.
Coordinar turnos por WhatsApp le lleva a un negocio chico entre tres y cinco horas por semana. Son mensajes cortados, gente que pregunta y no responde, reprogramaciones y el clásico "¿tenés lugar el jueves?" a las once de la noche. Contalo una semana y vas a ver.
A eso hay que sumarle lo que cuesta aprender la herramienta y cargarla. Una plataforma que necesita una capacitación para arrancar te está cobrando en horas lo que no te cobra en pesos, y esas horas salen del mostrador.
La prueba real es simple: si en una tarde no lograste cargar tus servicios, tus horarios y tu equipo, y mandar el primer link de reserva, la herramienta es más complicada de lo que tu negocio necesita.
¿Cuándo conviene cada una?
Cuatro casos concretos, y los decimos porque son reales.
Si estás empezando y no podés pagar nada, el plan gratuito permanente de TurnoApp es mejor que anotar los turnos en las notas del celular, y no te cuesta un peso.
Si trabajás completamente solo y no mandás recordatorios, el plan Individual de AgendaPro sale $13.900 y tiene promoción de $990 los tres primeros meses.
Si tenés locales fuera de Argentina, Booksy opera en muchos mercados y Fresha también. Tiska es solo Argentina: pesos y Mercado Pago.
Si buscás clientes nuevos y no te molesta pagar por eso, los marketplaces te ponen delante de gente que no te conoce. Mirá bien la letra chica: el Boost de Booksy se queda con el 30% de la primera visita.
Cinco preguntas antes de poner la tarjeta
Sirven para las cinco plataformas. Hacelas antes de decidir.
¿Cuánto sale mandar mil recordatorios? Si la respuesta tiene la forma "tantos pesos cada tantos mensajes", tu factura va a crecer con tu agenda.
¿Qué pasa con la cuota cuando sumo a la segunda persona? Pedí el número exacto, no el rango. Es el salto donde más plataformas se encarecen.
¿En qué moneda está el precio? Si la respuesta es dólares, tu costo fijo no es fijo.
¿Desde qué plan tengo página web propia? No alcanza con que exista la función: preguntá en qué escalón aparece.
¿Qué me llevo si me voy? Tenés que poder exportar tus clientes en un CSV cuando quieras. Si la respuesta es confusa, esa es la respuesta.
Cómo hacer tu propia cuenta
Cuatro números tuyos, no de una comparativa.
Cuántos turnos tuviste el mes pasado. Ese es tu volumen de recordatorios. Dividí por 50 si mirás AgendaPro, multiplicá por el precio del mensaje si mirás Fresha.
Cuánta gente tiene agenda propia. Multiplicá por el costo por persona de cada plataforma. En Fresha son ARS 5.300, en Booksy USD 20, en Tiska cero.
Cuántas señas cobrás por mes. Multiplicá por el porcentaje de comisión. Un 2% sobre cien señas de $10.000 son $20.000 anuales que se van sin que los veas.
Cuántos turnos te faltaron. Multiplicá por tu ticket. Ese número suele ser más grande que todos los anteriores juntos, y es el que decide.
Cómo migrar sin romper nada
La mudanza entre plataformas nunca es automática: siempre pasa por un archivo. Pero se hace en una tarde.
Exportás tus clientes en un CSV desde donde estés hoy. Abrís la cuenta de Tiska y cargás servicios, precios y horarios, que es lo que más tiempo lleva. Importás el CSV, disponible desde el plan Equipo. Cargás a tu equipo con sus agendas. Y recién ahí cambiás el link de tu bio de Instagram.
Dejá las dos funcionando una o dos semanas. Los turnos ya reservados siguen donde estaban y los nuevos entran en Tiska. Cuando se vació la agenda vieja, cerrás la cuenta. Migrar en el medio de un mes cargado es la forma más rápida de perder un turno.
En resumen
El precio de tapa no sirve para comparar. Lo que define tu factura son tres cosas que casi nunca aparecen en la home: si los recordatorios se cobran por mensaje, si la cuota sube con cada persona del equipo y si te retienen un porcentaje de cada cobro.
Para un salón de seis personas con 200 turnos al mes, la cuenta completa da $30.000 en Tiska contra $65.500 en AgendaPro y unos ARS 64.200 en Fresha. Son más de $410.000 al año de diferencia, con profesionales ilimitados, recordatorios sin costo por mensaje, página web propia incluida, seña directo a tu Mercado Pago y lista de espera que ofrece el turno sola.
Y el número que más pesa sigue siendo el otro: los $240.000 mensuales que se van en turnos que no se presentan. Ahí es donde se gana o se pierde plata de verdad.
Son 14 días para probarlo, sin tarjeta. Si no te sirve, no hacés nada.